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Sierra de Tramuntana. Disfrútala con los 5 sentidos.

La Sierra de Tramuntana es un sistema montañoso de 90 kilómetros de longitud, se extiende desde Andratx en el suroeste hasta Pollensa en el norte de la isla. 2011 fue el año en que la UNESCO reconoció a esta joya como patrimonio de la humanidad. Tanto por su importancia histórica, cultural y medioambiental que han convivido durante siglos en perfecta armonía.

Siempre me ha fascinado como, a pesar del paso del tiempo, la Sierra de Tramuntana mantiene esa atracción que lleva a visitar sus parajes y disfrutarla con los cinco sentidos:

  • VER esos paisajes de ensueño, pueblos de postal.
  • ESCUCHAR sus sonidos.
  • OLER sus aromas.
  • SABOREAR su gastronomía.
  • SENTIR como te trasladas a otra época. Hay ocasiones en las que parece que el tiempo se ha detenido.

¿Te apetece descubrirla? Abróchate el cinturón, empieza la primera parte del viaje.

Descubre los pueblos más bonitos de la Sierra de Tramuntana

 

Valldemossa: el pueblo más famoso de la Sierra de Tramuntana

 

La Sierra de Tramuntana es una ruta larga, por lo que es mejor ponerse en marcha pronto por la mañana. Palma está tranquila, sin mayor problema puedes coger la carretera que te lleva al primer destino. Si sales de casa o de tu hotel sin desayunar…. no pasa nada ¿Tienes hambre? Te propongo una primera parada para coger fuerzas en la panadería/pastelería Ca’n Molinas (calle Blanquerna, 15). 

Allí puedes probar uno de los productos estrella de la repostería tradicional mallorquina que es la coca de patata, un auténtico emblema de este pueblo. En verano puedes acompañarla con el típico granizado de almendras o bien con Laccao, que es un batido de cacao que se produce en Mallorca.


carrer en valldemossa sierra tramuntana

Una vez con el estómago lleno es el momento de perderte por sus calles estrechas de piedra y visitar los jardines del Rey Juan Carlos I, que se encuentran al lado de uno de los lugares que constituyen visita obligada: el Palacio del Rey Sancho, hijo de Jaime II o comúnmente conocido como la Cartuja de Valldemossa, lugar donde vivieron el ilustre compositor Federico Chopin y la escritora francesa George Sand.

Como amante de la fotografía, la Sierra de Tramuntana ofrece innumerables lugares para disfrutar de idílicas puestas de sol y ya que estás en Valldemossa, no puedo resistir la tentación de mostrarte mi primer gran lugar, Es mirador des Puig de Sa Moneda, situado en la urbanización George Sand ¿Qué te parece la elección?

mirador puig de sa moneda sierra tramuntana

Aquí abro un pequeño paréntesis a la ruta. Si te gustan los atardeceres de película no puedo evitar recomendarte otro lugar para mí único en el pueblo de Banyalbufar, que está muy cerca de Valldemossa; La Torre des Verger o de las Almas. 

Continuando con el viaje, llegamos a Son Marroig que es, con toda seguridad, uno de esos lugares por los que la Sierra de Tramuntana fue elegida patrimonio de la humanidad. Es una posesión camino del encantador pueblo de Deià, su origen se remonta al siglo XVI y el archiduque Luis Salvador de Austria fue uno de sus ilustres propietarios.

Desde Son Marroig podemos ver como la combinación naturaleza-patrimonio alcanza su máxima expresión con el monumento natural de sa Foradada bañado por el inmenso mar Mediterráneo. Es el segundo lugar que te recomiendo si quieres disfrutar de una puesta de sol que te enamorará para siempre.

mirador son marroig valldemossa

Deià, aldea pintoresca entre mar y montaña

 

Un pueblo donde artistas de diferentes épocas han quedado maravillados por su belleza y, de hecho, algunos de ellos seguirán allí para el resto de la eternidad. El escritor Robert Graves es un claro ejemplo ¿Por qué será que hay una ruta senderista que se llama el camino de los pintores? 

Siempre que visito este pueblo de postal, me gusta dejar el coche en las afueras. Hay una pasarela de madera que constituye una inmejorable toma de contacto para disfrutar de sus casas de piedra, sus callejuelas, sus desniveles, el sonido del agua del torrente des Racó y el color verde de la naturaleza que la rodea. 

Cuando disfruto de los pueblos de la Sierra siempre tengo la misma sensación. Todo parece ir más despacio. Fácilmente quedas atrapado en esa calma de la que te dará mucha pereza salir. Ya de por si los mallorquines somos muy tranquilos, así que imagínate viviendo en lugares como Deià.

Deià sierra tramuntana

Ahora toca poner las piernas a trabajar un poco y subir a la parte alta del pueblo. Arriba del todo encontrarás el mirador de los cañones desde donde, después de días de mucha lluvia, puedes ver como cae el agua desde distintos lugares de la montaña como si fuera una cascada.

También hay que visitar la parroquia de San Juan Bautista cuyo campanario fue una torre de defensa. En su cementerio está enterrado el escritor Robert Graves. Su casa se ha convertido en un museo que también es una visita obligada.

casa robert graves deia

Otra visita obligada es ir a Cala Deià. Es una calita de unos 70 metros de largo compuesta de guijarros y rocas. Si empiezas a tener hambre, podrás matar dos pájaros de un tiro ya que hay excelentes restaurantes, especialmente si te gusta el pescado. 

Soller, el pueblo de los siete torrentes

 

Situado en un valle donde los naranjos han sido, son y serán un rasgo identificativo. La abundancia de agua, la tierra muy fértil y la humedad hacen que sea el lugar ideal para el tipo de naranja que hay cultivada, introducida por los árabes en el siglo X.

¿Sabías que antiguamente vivir en Soller suponía estar prácticamente aislados del resto de la isla? Para que te hagas una idea, imagínate que hubo mucho más comercio con algunas ciudades de la costa francesa que con otras zonas de Mallorca. El tren de Sóller ayudó a romper ese aislamiento y mejorar la comunicación, especialmente con Palma.

tren soller

La plaza de la Constitución es su centro neurálgico. A unos cientos de metros, dirección plaza de España, está la estación del Tren de Sóller. Si te gusta la arquitectura, te encantará ver cómo aquí conviven en perfecta armonía el estilo modernista del banco de Sóller y la iglesia de Sant Bartomeu de estilo gótico cuyo origen data del año 1236.

Si te apetece ir de compras dirígete al carrer de sa Lluna. Recomendación: levanta la mirada, pasea lentamente y sobre todo fíjate en la cantidad de curiosidades que descubrirás. 

Si, como yo, eres más de carne que de pescado, déjame recomendarte el restaurante Cas Carreter (Carrer de Cetre, 4); para tomar el postre te aconsejo otro plan: coge el coche, ve al puerto y disfruta de un sabroso helado hecho en Sóller , por supuesto, de naranja. Saboréalo mientras paseas y ves un atardecer de película. Como te he dicho al principio del viaje, deja que tus sentidos fluyan. 

helado soller sierra tramuntana

¿Qué tal el viaje? No pienses que haya terminado, la gran aventura por estos paisajes de postal continuará. Soy viajero en mi isla y todavía tengo mucho que mostrarte de la Sierra de Tramuntana, ni te lo imaginas. Deja volar tu imaginación, o más fácil, conviértelo en realidad con Volotea.

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