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Saint-Simeón: Un cine dentro de una iglesia

Sorprendente configuración en Burdeos del cine Utopia, instalado, en pleno dentro de la ciudad, en el interior de una iglesia abandonada. Este entorno fuera de lo común le da más encanto a este cine de arte y ensayo.

Durante varios años, cuando iba a comprar velas a la pequeña fábrica de Bourdy, en la calle de la Saint-Siméon, siempre avanzaba un poco más, hasta la plaza de Camille Jullian, para echar un vistazo a un edificio en deterioro. Qué pena me daba ver la antigua iglesia de Saint-Siméon totalmente expuesta a la intemperie, gris, decrépita, y haciendo las veces de aparcamiento. Era tan solo la última de las muchas peripecias que venía viviendo la iglesia.

Hay pocas iglesias en cuyo interior se hayan desarrollado actividades tan dispares. Antiquísimo lugar de culto de Burdeos modificado con el paso del tiempo, la iglesia de Saint-Siméon fue clausurada en la Revolución Francesa. Hasta ahí, todo dentro de lo normal. Sin embargo, enseguida se convirtió en una fábrica de salitre. El salitre después se mezclaba con azufre y carbón para elaborar pólvora de cañón. En 1833, los hermanos Laporte crearon allí una escuela naval para los grumetes y novicios, así como un gimnasio. A finales del siglo XIX se instaló allí una conservera.
Se cuenta que allí se inventó el abrelatas para las latas de sardinas. Yo no me lo acabo de creer, porque hay otras regiones de Francia y otros países que también reivindican este invento. Después tocó una tienda de bicicletas, y, finalmente, el parking.

En 1999, el Utopia tomó el relevo. Este cine de arte y ensayo, con una programación rigurosa y libre, también organiza veladas de debate. En el hall de la entrada han puesto un pequeño restaurante. Me encanta recorrer este espacio anclado en el tiempo, cálido y acogedor, hojear los periódicos o leer los folletos colocados sobre los muebles religiosos, que no desentonan con las vidrieras. Me imagino oir los gritos alegres de los marineritos que se formaron allí.

A veces también me siento en la terraza que da a la plaza de Camille Jullian. Camille Jullian es un nombre que me sigue trayendo recuerdos, ya que así se llamaba mi instituto, también conocido cariñosamente como «Caju». Camille Jullian fue un famoso historiador que solía enseñar en Burdeos y su gran obra sobre la Galia sigue siendo una referencia. Sin embargo, seamos sinceros. La cafetería del Utopia también está estratégicamente situada para hacer un alto en el camino al ir de compras entre la calle de Sainte-Catherine, donde se encuentran las grandes marcas, la calle de Pas-Saint-Georges, y las calles de alrededor del casco antiguo de Burdeos, donde están las tiendas más modernas.

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