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Palacetes con encanto

¿Te apetece descubrir el patrimonio de Toulouse? Casi siempre escondidos detrás de imponentes portalones en el centro de la ciudad, los palacetes son una hermosa muestra de los tesoros ocultos de Toulouse. ¿Te gustaría conocer algunos?

Palacete de Bernuy: testigo del comercio de pastel

En la actualidad, el edificio de este hermoso palacete se ha reconvertido en un centro educativo. Desde el siglo XIX, el Palacete de Bernuy alberga el instituto Pierre de Fermat. Sin embargo, este palacete es célebre por muchos otros motivos. Fue el primer gran palacete del pastel en Toulouse, construido a principios del siglo XVI por Jean de Bernuy, un rico mercader de pastel. ¡Incluso el rey de Francia fue uno de sus huéspedes en 1553! Convertido en capitoul, es decir, en administrador de la ciudad, Jean De Bernuy mandó construir una de las torres capitulares más altas de la ciudad. Se puede admirar desde la calle Gambetta, donde se sitúa este palacete, aunque las vistas son todavía mejores desde sus dos magníficos patios interiores.

Palacete du Vieux-Raisin: monumento histórico

He aquí otro palacete de un capitoul que nada tiene que envidiar al anterior: el Palacete du Vieux-Raisin, construido en el siglo XV, se sitúa a un paso de la Place des Carmes, en el n.º 36 de la calle Languedoc. ¿No te habías fijado nunca? Es normal… porque se esconde detrás de una bonita muralla de ladrillo rojo. Sin embargo, a través de ella se puede entrever la enorme belleza arquitectónica del lugar, clasificado como monumento histórico desde 1887. En ocasiones, con un poco de suerte, los visitantes encuentran entreabierto el portalón y pueden acceder al patio. De este modo, es posible apreciar la decoración de las fachadas y el enmarcado de las ventanas. Además, merece la pena fijarse en las escaleras de caracol de madera situadas al fondo del patio a mano izquierda. Pero, ¡shhhh! ¡Es un secreto!

Palacete Dumay: de palacete a museo

Construido en 1585 por orden del médico Antoine Dumay, este palacete que lleva su nombre es un poco más sobrio que el anterior. Situado muy cerca del Capitolio, en la dirección 7 Rue du May, este antiguo palacete alberga hoy en día el Museo de la Antigua Toulouse. Varias de las salas de exposición están dedicadas a las instituciones y los artistas de Toulouse, la vida local y las tradiciones populares. ¡No te lo pierdas! Además, el visitante puede pasear bajo las arcadas del patio o a la sombra de sus árboles, así como admirar las fachadas, la torre rectangular, las puntas de mármol o el lema que preside el dintel.

Palacete d’Ulmo: el hermoso fruto de la corrupción

Es en el barrio de Saint-Étienne, en una de las calles más bonitas de Toulouse (rue Ninau), donde se erige el Palacete d’Ulmo. Jean d’Ulmo, abogado general del Parlamento de Toulouse, lo mandó construir en 1526 durante sus (breves) días de gloria. Para resumir en pocas palabras su historia, digamos que el palacete se financió a través de actividades fraudulentas. Sin embargo, esto no le resta ni un ápice de esplendor. El palacete se articula en torno a un patio de honor arbolado y se compone de una mezcla armoniosa de materiales, medallones con bustos, lemas grabados y rosas al estilo antiguo. ¡Lástima que todo esté tan escondido!

¿Te gustaría visitar estos lugares ocultos? ¿Atravesar sus puertas para adentrarte en su historia? Participa en las visitas organizadas por la Oficina de Turismo de Toulouse o el organismo Pays d’Oc. ¡Una oportunidad histórica!

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