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Mériadeck, las modificaciones de un barrio de Burdeos

Mériadeck ha pasado por una serie de transformaciones sorprendentes. Las de las últimas décadas han sido espectaculares. ¿Pero estaban bien adaptadas? Sea cual sea el veredicto, Mériadeck es un taller de urbanismo al que merece la pena echar un vistazo.

El caso de Mériadeck, en Burdeos, es bastante singular, ya que la zona fue arrasada en 1971 y reemplazada por un conjunto urbanístico que pretendía ser innovador pero que acabó siendo más bien utópico. En pocos años, esta treintena de hectáreas cambió por completo su vocación. Situadas en el centro del barrio burgués, ensuciaban el centro de la ciudad con sus edificios mal mantenidos y su población de desheredados.

Al vivir cerca de Mériadeck, en una zona más privilegiada, tuve la oportunidad de asistir a esta transformación. Todavía una niña pequeña, iba con mi madre a ver antigüedades a la plaza central, donde chatarreros y traperos colocaban sus mercancías. Soñaba con las brillantes arañas del bar «Chez Etienne». Nunca puse los pies en él. El hecho de que mi madre me llevase a una zona con tan mala fama, habitado por prostitutas y personas con problemas con la justicia, era ya todo un logro.

El barrio fue divido en lotes por el arzobispo de Burdeos, Ferdinand Maximilen Mériadec de Rohan (1738-1813) para poder financiar la construcción del Palais Rohan, muy cercano, que pasaría a ser desde entonces el ayuntamiento de la ciudad de Burdeos. Pero fue otro ocupante del Palais Rohan, Jacques Chaban Delmas (1915-2000), alcalde de Burdeos (1947-1995), el que lo reconstruyó con hormigón siguiendo un principio de urbanismo soterrado que separa a los peatones, sobre el pavimento, de los vehículos, situados bajo este.

Los inmuebles de viviendas están construidos en forma de cruz. La zona se completa con el centro comercial Mériadeck, inaugurado en 1980 y lugar en el que siempre hago mis compras, y diferentes edificios administrativos: el Consejo regional, el Consejo general o el Bordeaux Métropole. Suelo frecuentar a menudo estos edificios y Mériadeck a causa de mi trabajo, periodista. También podemos encontrar hoteles, la biblioteca y la pista de patinaje. Y también está el edificio de la Caja de Ahorros, terminado en 1977 y diseñado por el arquitecto Edmond Lay.

Tenía una cuenta en la Caja de Ahorros, lo que me permitía entrar en el edificio. Me encantan sus extravagantes espacios y sus formas redondeadas… me recuerdan a un caracol. Cuando la Caja de Ahorros decidió mudarse algunas personas quisieron hacer desaparecer el edificio. Por suerte, este está inscrito como monumento histórico desde 2014. ¿Pero en qué se va a convertir?

Del antiguo Mériadeck no queda más que la fuente de agua potable, reubicada delante de la galería de Bellas Artes. El concepto del nuevo barrio de Mériadeck, muy instructivo desde el punto de vista de la historia del urbanismo, empieza a quedarse viejo. ¿Ha funcionado el trasplante? Tal vez no del todo. Los políticos suelen frecuentar los restaurantes que rodean Mériadeck, como Vachetnous o el Bistrot du Sommelier, lo que les permite huir de este mundo de hormigón.

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