vce_altane

Las azoteas de Venecia

La vista de Venecia desde lo alto es siempre espectacular, al recorrer con la vista los tejados de la ciudad, todos diferentes, entre los que destacan, alzándose rectos hacia el cielo, los campanarios de sus muchas iglesias.

Es una vista que también resulta seductora para los venecianos, que pocas veces miran a su ciudad desde el punto de vista que se puede tener subiendo al campanario de San Marcos o al de la isla de San Jorge.

Hace poco han abierto otros dos puntos para ver la ciudad desde lo alto.

Uno es la cúspide de la llamada «Scala del Bovolo», la escalera del Bovolo, del Palacio Contarini del Bovolo, a pocos pasos de la plaza de San Lucas.

El otro es la bellísima terraza del Fondaco dei Tedeschi, el almacén de los alemanes, al lado del puente del Rialto, transformado, tras una larga restauración, en un centro comercial con varias boutiques de lujo y objeto, como suele ser habitual, de opiniones encontradas entre los venecianos.

Desde allá se disfruta de una increíble vista sobre el Gran Canal.

Lo que más llama la atención, aparte de las cubiertas asimétricas y los campanarios aislados, es que sobresalen numerosas altane, las típicas azoteas sobre elevadas de muchas casas venecianas.

Rigurosamente reconstruidas en madera, por lo que necesitan de un mantenimiento frecuente y caro ya que están expuestas a la intemperie y a la acción de la humedad y del aire salino, se levantan sobre las cubiertas de las casas sobre dos o cuatro pilares y en verano son un excelente lugar para ponerse moreno durante el día o disfrutar del frescor nocturno a la puesta del sol.

Algunas son pequeñas, otras son más amplias y no es raro que se usen durante el verano para cenar con los amigos.

Escribe tu comentario

Compartir


Comentarios

Todos los campos son obligatorios

Tu experiencia es muy valiosa para otros viajeros. ¡Muchas gracias!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Algunos rincones similares