El Mercadillo de San Nicola

Como cualquier ciudad, Génova también renueva su tradición cada año. Así es como el Mercadillo de San Nicola se ha transformado en una cita fija, nacido en 1986 con fines benéficos y que con el tiempo se ha convertido en un evento que se vuelve a proponer cada año.

Después de muchos años en Piazza Piccapietra, este invierno 2018 lo podrás encontrar en la aún más sugerente Piazza Sarzano, en el corazón de la città vecchia. El Mercadillo se despliega por decenas de puestos, entre recogidas de fondos y obras benéficas: los vidrios transparentes de las lámparas, el perfume de las especias, el gusto de los dulces típicos de la región y más aún. Aquí se encuentran los puestos de muchos artesanos, que sabrán inspirarte para hacer regalos más especiales. Desde joyeros hasta titiriteros, desde alfareros a encuadernadores: muchos oficios antiguos que resucitan durante el Mercadillo de San Nicola.

¿Cómo sería un mercadillo de Navidad sin vino, villancicos ni ambiente navideño? Las luces del Mercadillo también iluminan la plaza para los conciertos y los espectáculos diarios. Después, en la plazoleta interna, las cabras y los carneros aguardan para respetar la tradición popular. Sin embargo, la Navidad genovesa la puedes vivir también en la zona del interior, con el “Belén viviente” del pueblecito de Pentema, en la provincia de Génova. El interior de la capital ligur, que se despliega por las colinas y los montes que forman la “barrera” natural hacia Piamonte y Lombardía, puede resultar difícil y antiguo, y precisamente por eso esconde una fascinación especial.

En el periodo navideño, la cocina ligur y la genovesa representan tal vez uno de los motivos adicionales para visitar esta tierra. Un plato complicado y muy colorido es sin duda el “Cappon Magro”, que tradicionalmente sería una comida preparada para los días de Pascua. Sin embargo, a día de hoy, el Cappon Magro se reintroduce por completo en el menú genovés clásico. Un plato de elaboración difícil, a base de pescado y verdura, que provoca una explosión de color en la mesa ya preparada: el verde de la salsa que cubre las gambas, el morado de la remolacha y los huevos.

Continuando con la comida de Navidad, es imposible no probar al menos un poquito de “Cima genovés”, que, al igual que el Cappon Magro, era originariamente un plato hecho con restos. Al igual que en muchas otras cocinas mediterráneas, hay que hacer referencia a la historia de cada lugar para encontrar la explicación de cada receta. Las tripulaciones de los buques mercantes, que permanecían en el mar durante mucho tiempo, llevaban a menudo a la creación de platos particulares, que se mezclaban con lo que quedaba en la bodega. Así es como la Cima, símbolo de la gastronomía genovesa, cuenta la cultura ciudadana mediante un gran trozo de panza de ternera, cosida en forma de bolsillo y rellena con huevo, verduras, queso y guisantes. Se cuece y se sirve en lonchas, siendo un tipo de plato intermedio entre entrante y primero, aunque se puede comer como un plato completo. De todas formas, el rey de la mesa está al final. El pandolce genovés, con fruta confitada y pasas, te explicará, en su pequeño tamaño, toda la cultura culinaria de la zona.

Escribe tu comentario

Compartir


Comentarios

Todos los campos son obligatorios

Tu experiencia es muy valiosa para otros viajeros. ¡Muchas gracias!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Algunos rincones similares


Más rincones de Génova