img_4302

Campo Pisano: Génova, entre la historia y la leyenda

Verano de 1284. Las flotas de Génova y Pisa se enfrentan en un bochornoso día de agosto lejos de las costas toscanas entre Pisa y Livorno, en los bajos de la Meloria. El resultado de la batalla dará un vuelco decisivo al control marinero italiano, con Génova que ve prevalecer sus estandartes sobre los odiados enemigos. Pero para la República marinera ligur la victoria no es suficiente, por lo que miles de prisioneros pisanos son trasladados justo fuera de la ciudad de Génova, bajo los muros. Y en esta zona se dejó morir a miles de ellos, sin víveres ni sustento.

De esta trágica historia surge el nombre «Campo Pisano», la sugerente plaza a pocos pasos de los bares y restaurantes del centro histórico. La plaza, reformada en los primeros años de la década de los noventa, se ha convertido en el núcleo de un itinerario turístico a caballo entre la historia y el gusto, porque alrededor de esta zona se ha desarrollado una red de restaurantes, bares y locales, en los que los jóvenes genoveses adoran pasar su tiempo libre. Sin embargo, en cuanto entres en Campo Pisano, algo alejado de la marcha del centro, respirarás un aire completamente distinto. A las personas más sensibles les resultará fácil sumergirse en un mundo de siglos lejanos, imaginando a las tropas de la República de Génova entrando victoriosas en la ciudad, dejando fuera de los muros a miles de prisioneros. A pocos metros de la plaza, un arco del puente de Carignano pinta un lugar completamente distinto.

Aquí surgía una pieza completa del centro histórico, que se desarrollaba en torno a la vía Madre di Dio. La zona, fuertemente bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial, fue echada al suelo en la posguerra para dejar espacio a los jardines y al nuevo centro directivo en el que cohabitan oficinas, tiendas e instituciones locales. La extrema diversidad entre una parte y otra del arco es única, y se parece a una ventana en el tiempo. Durante la destrucción del barrio, se eliminó también la casa natal de Niccolò Paganini, célebre violinista de los siglos XVIII y XIX. Pero los genoveses no han olvidado esa historia, y a poca altura se instaló una placa que dice de forma categórica: «para la vergüenza de los vivos y la admonición de los venideros, como se hacía en los tiempos de la gloriosa República de Génova, dedicamos esta “columna infame” a la avidez de los especuladores y a las debilidades culpables de los dirigentes de nuestra ciudad».

Llegados a este punto, deja atrás las historias legendarias de Campo Pisano y recorre la creûza (calle adoquinada en cuesta, típica de Liguria) que te llevará a plaza Sarzano. Aquí podrás encontrar bares, bistrós y un pequeño mercado para disfrutar de las especialidades locales. Si te apasiona la historia, no hay más que preguntar. En el centro del ensanche encontrarás el Pozo de Giano Bifronte, que la leyenda quiso que fuera el fundador de la ciudad –y de aquí el nombre, Génova–. El Museo de Sant’Agostino sabrá fascinarte con sus esculturas, ¡pero sobre todo la tranquilidad del claustro te regalará la foto perfecta para tu primera parada genovesa!

Escribe tu comentario

Compartir


Comentarios

Todos los campos son obligatorios

Tu experiencia es muy valiosa para otros viajeros. ¡Muchas gracias!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Algunos rincones similares


Más rincones de Génova