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Bienvenido al mercado Víctor Hugo

El pabellón de Víctor Hugo, inaugurado en 1892, alberga el mayor y más célebre mercado de Toulouse. En la actualidad cuenta con un centenar de comerciantes de reconocida reputación, restaurantes acogedores y veladas festivas.

Los comerciantes

Son muchos los que sueñan con tener un puesto en el mercado de Víctor Hugo. Pero hay que vender productos que estén a la altura de la reputación del lugar. Alrededor del pabellón, encontramos a los tradicionales vendedores de frutas y verduras e incluso de flores. Y una vez en el interior, son los codiciados tolosanos quienes se expresan: los foies gras de Samaran, las carnes curadas de Marty, los pescados de Bellocq. Y luego, están los nuevos: las coles de Eléonore, los patos de Papaix Et Fils, los entrecots de Chez Nico… En cualquier caso, es un verdadero placer hacer sus compras gourmet entre semana y encontrarse el domingo a mediodía, entre amigos o en familia, ante el mostrador de Chai Vincent, donde compartimos una copa antes de subir a comer a los restaurantes.

Los restaurantes

En la primera planta, encontramos los restaurantes situados uno tras otro y podemos elegir el que más nos guste mientras paseamos por el corredor. Son cinco en total. Todos tienes algunas mesas en la terraza con vistas al barrio Víctor Hugo. Normalmente, deben servir los productos comprados en el mercado, pero venimos más aquí por el ambiente familiar, típicamente tolosano y acogedor, que por las joyas de la gastronomía. Aunque también se degustan especialidades de la región: ensaladas gersoises, foie gras, magret, pies de cerdo y hermosos trozos de carne, especialmente en Louchebem. A un precio muy razonable. Por eso, no es ninguna casualidad que los domingos, sobre las 14:00, nos crucemos con familias numerosas, grupos de amigos o equipos de rugby. Se ha convertido en una auténtica tradición.

Las veladas

A punto de convertirse en otra tradición de la Ciudad Rosa, las veladas de Víctor Hugo atraen a mucha gente. Se organizan cuatro veces al año, desde las 18:30 hasta las 22:30, para congregar a los clientes y comerciantes y disfrutar de una velada de charlas entre gourmets. Por ello, son más de 4000 las personas que vienen a probar las bandejas de charcutería, beber algunas copas de vino tinto y escuchar a las bandas encargadas de la animación musical. Una velada de felices noctámbulos más que de delicados gourmets. ¿Pero, quién podría quejarse?

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