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Baden-Baden, parada romántica

Como auténtica escapada romántica a los pies del Bosque Negro, la ciudad fue el destino elegido por numerosos turistas de la aristocracia, como la reina Victoria, el emperador Guillermo I, Napoleón III y Dostoievski. Para un “Day Spa” o una visita, pasará un día entero en el que perderá toda concepción del tiempo.

Suele llegarse a Baden por carretera. Mi sugerencia es aparcar el coche directamente junto a los Baños Friedrichsbad y Caracalla (Rotenbachtalstrasse, 76530 Baden-Baden – Badergarage) o al lado del Casino, en el centro de la ciudad.

Evidentemente, si ha elegido los baños, está claro que su intención es pasar un rato agradable. Los dos establecimientos sabrán darle una calurosa bienvenida y hacer que disfrute de todo su equipamiento. Las Termas de Caracalla y sus 4000 m², que siguen la tradición balnearia romana, y los baños termales de aire caliente irlandeses Friedrichsbad, ilustran esta cultura de bienestar y salud a través del agua.

Propiedades beneficiosas para cuerpo y mente

El agua es omnipresente en Baden Baden. Aquí la encontramos de forma natural en una serie de fuentes que se suceden a lo largo de su exploración de la ciudad.

Mi favorita, la fuente Fettquelle, que se alza entre los dos balnearios, en una escalera de piedra arenisca. El agua de 63 °C es potable y cuenta con propiedades beneficiosas para cuerpo y mente…

El casco antiguo cultiva la tradición y la modernidad… Al salir de los baños, mi consejo es deleitarse con una rebanada de “Bosque Negro” en el Café Koenig.

¿Tiene mucha hambre? Acérquese a uno de los numerosos restaurantes de la zona… Sería imposible no mencionar el Rizzi, restaurante de moda y gourmet, donde se recomienda reservar antes o, si busca algo más típico del lugar, la taberna Lowenbrau, con sus camareras y camareros vestidos con trajes tradicionales.

 ¡Hagan sus apuestas!                                               

Y el día continúa. Sin duda alguna, paseará a lo largo de la Lichtentaler Allee, tanto para explorar la ciudad y sus jardines, como también para tomarse una copa en el bar del Brenner’s Park Hotel. Uno de los hoteles más lujosos de la ciudad, que esconde un bar de precios asequibles y excepcionales cócteles.

Al salir, únicamente le quedará por visitar el Casino. Corbata obligatoria para los hombres antes de entrar en uno de los casinos más bellos en el mundo… No lo dude, se trata de un lugar único… ¡Hagan sus apuestas!

Pero no le bastará un solo día para conocer Baden. Querrá volver para visitar la ópera y los museos Burda y Fabergé, pero esto será ya para la próxima visita. De cualquier manera, la ciudad ya lo habrá conquistado.

 

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