¡AVE CÉSAR! RUTA POR LA ZARAGOZA ROMANA

Escoge tu mejor túnica, cálzate unas buenas sandalias y prepárate a recorrer las calles de Zaragoza dispuesto a convertirte en protagonista de un auténtico péplum. ¿Estás preparado para descubrir las numerosas huellas romanas de la capital del Ebro?

Hace más de dos mil años, a finales del siglo I a.C., César Augusto acudió a la península ibérica con motivo de las guerras cántabras, y tras su victoria el emperador decidió reorganizar las provincias de la Hispania romana. Augusto fundó así varias ciudades que fueron bautizadas en su honor. Una de ellas fue Caesaraugusta, la Zaragoza romana. Han pasado más de dos milenios, pero las huellas de aquella ciudad imperial, instaurada en el año 14 a.C., todavía son visibles en la capital aragonesa.


Estatua de Augusto junto a los restos de la antigua muralla romana.

Caesaraugusta estaba protegida por una recia muralla de tres kilómetros de longitud y más de cien torres. La mayor parte de aquella magnífica defensa fue destruida o permanece sepultada bajo las modernas calles, pero aún podemos admirar alguno de sus fragmentos. El más importante se encuentra en la Avenida de César Augusto, entre la Torre de la Zuda y el Mercado Central. Este paño de muralla, que se prolonga a lo largo de varios metros, está presidido por una estatua del emperador, copia en bronce del célebre Augusto de Prima Porta, un regalo que Mussolini hizo a la ciudad en los años 40 del siglo pasado.


Museo del Foro


Restos arqueológicos del Museo del Foro


Túneles subterráneos de época romana, Museo del Foro

Muy cerca de allí, en la plaza de La Seo, encontramos el Museo del Foro, oculto a los ojos del turista por un enorme y llamativo cubo de mármol. El foro era el lugar público más importante de las urbes romanas, pues en él se desarrollaba toda la vida política, administrativa, religiosa y comercial de la ciudad. El de Caesaraugusta ocupaba unos 33.000 m2, y estaba ligeramente desplazado hacia el Puerto Fluvial, que gozó de gran importancia y que cuenta igualmente con un museo de visita obligada.

El foro se articulaba en torno a un gran espacio abierto, y estaba rodeado por varios pórticos, donde se distribuían los edificios de mayor importancia: la basílica, dedicada a los asuntos jurídicos; la curia, de uso político; el templo principal –cuyos restos se encuentran bajo la catedral de La Seo– y las tabernas, que albergaban locales comerciales. Curiosamente, una distribución que hoy se mantiene casi con exactitud.

Tras un breve paseo, llegamos a nuestra próxima etapa: la calle de San Juan y San Pedro. Allí se descubrieron en 1982 los restos de los baños romanos, datados en torno al siglo I a.C., y donde hoy puede visitarse el interesante Museo de las Termas. Por desgracia, sólo se conserva parte de su piscina, así como restos de basas de columnas y algunos apoyos del pórtico de cinco metros de altura que la rodeaba. Aún así, merece la pena visitar la exposición para conocer algunas de las costumbres y comodidades de las que disfrutaban los zaragozanos de aquella época.


Vista del teatro romano de Caesaraugusta.

Nuestro paseo por Caesaraugusta nos lleva ahora hasta el magnífico teatro romano y su museo, que encontraremos muy cerca, en la calle de San Jorge. Mientras recorremos las distintas partes del teatro, no resulta difícil imaginar las representaciones artísticas que tuvieron lugar allí desde el siglo I d.C. Las distintas excavaciones han ido sacando a la luz hermosos fragmentos de columnas, esculturas y cornisas, entre otras piezas, algunas de las cuales pueden contemplarse allí o en el Museo de Zaragoza, que cuenta con una buena selección de obras de arte de época romana.

La última parada de nuestro viaje por Caesaraugusta se encuentra en la iglesia de Santa Engracia, construida en los siglos XV y XVI sobre los terrenos de la antigua necrópolis cristiano-romana. En su cripta podremos contemplar dos magníficos sarcófagos paleocristianos del siglo IV, decorados con bellos relieves con temas alusivos a pasajes del Antiguo y el Nuevo Testamento, y que suponen un fabuloso ejemplo del arte de fines de la época romana en la ciudad.


Réplica a tamaño gigante de una estatua de Augusto, en el mercado gastronómico Puerta Cinegia, Zaragoza.

Más información: Paseo Romano (Zaragoza Turismo)

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