Por su situación al este de Francia y en la frontera con Alemania, Estrasburgo ha sido siempre un núcleo de comunicaciones, sobre todo gracias al Rin, el río más transitado del mundo. Sin olvidar su pasado medieval, Estrasburgo es hoy capital de la región de la Alsacia; una ciudad cosmopolita, europea y llena estudiantes universitarios, turistas curiosos y rincones fantásticos por descubrir: su espectacular catedral gótica, un centro histórico Patrimonio Unesco de la Humanidad, el mercado navideño más antiguo de Europa, el barrio pintoresco de la Petite France, con sus canales y tabernas típicas, así como los distritos más modernos que miran de cara al futuro. Una ciudad llena de contrastes y peculiaridades culturales que no deja a nadie indiferente.